La artista zamorana Laura Merayo se encuentra estos días en Manganeses de la Polvorosa plasmando su última obra mural. Considerada ya por los vecinos como una «hija adoptiva» del municipio, Merayo continúa transformando el entorno urbano de la localidad con una propuesta que conecta directamente con la identidad rural y las costumbres locales.
En esta ocasión, la temática elegida junto al ayuntamiento gira en torno al disfrute estival y la vida ligada al río Órbigo. El nuevo diseño plasma a una mujer tejiendo sentada a la orilla del río, acompañada de escenas con niños bañándose y vecinos paseando en bicicleta. Una estampa que busca reflejar el día a día del pueblo durante los meses de verano, elaborada a partir de un boceto en papel y ejecutada en apenas dos días de intenso trabajo bajo el sol.
Este no es el primer trabajo de la creadora, natural de Morales del Vino, en este municipio. Su vinculación con Manganeses comenzó en 2023 con el mural de una lavandera en blanco y negro ubicado en la plaza principal. Desde entonces, ha dejado su huella en las escuelas y en diversas paredes de la localidad, donde ya descansan las imágenes de tres mujeres con trajes regionales tradicionales y un hombre segando con una hoz.
El trasfondo de su obra va más allá de lo puramente estético. A través de la pintura, Merayo busca reivindicar el medio rural frente a la despoblación y acercar la cultura a los vecinos. «Intento hacer un poco de resistencia; traer el arte a la calle para que la gente no tenga que ir a un museo», explica la artista, quien destaca la importancia de homenajear a la gente mayor, que es la que lucha y sobrevive en los pueblos. Cada uno de sus proyectos cuenta con un proceso de documentación previo para asegurar que los elementos representados guarden una relación directa con la historia local.
Tras finalizar esta intervención, la muralista pondrá rumbo a Barcelona para realizar un curso de formación en pintura y dibujo, con la previsión de retomar sus proyectos en el entorno rural a partir de agosto.






