
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha presidido este lunes el acto de toma de posesión de los vicepresidentes y consejeros que formarán parte del Gobierno de Castilla y León durante la XII Legislatura. Durante su intervención, el jefe del Ejecutivo autonómico ha lanzado un mensaje de unidad, responsabilidad y compromiso, asegurando que el nuevo equipo trabajará como un “equipo compacto, unido y cohesionado” al servicio de los ciudadanos.
Mañueco destacó que el nuevo Ejecutivo estará integrado por representantes de dos fuerzas políticas distintas, pero subrayó que el objetivo común será impulsar la estabilidad, el progreso y el futuro de la Comunidad.
El presidente autonómico insistió en que la principal misión del nuevo Gobierno será responder a las necesidades de los castellanos y leoneses. En este sentido, recordó a los nuevos consejeros que son, ante todo, servidores públicos y que deben desempeñar su labor con rigor, ejemplaridad, transparencia y sentido común.
Además, reclamó una dedicación plena a la gestión pública y una atención constante a las nueve provincias de Castilla y León. “Los despachos no pueden ser atalayas”, señaló Mañueco, defendiendo una forma de gobernar cercana a la ciudadanía y a los problemas reales del territorio.
Durante su discurso, el presidente explicó que la acción del Gobierno se apoyará en un programa consensuado que servirá como hoja de ruta para los próximos cuatro años.
Entre los principales objetivos de la legislatura destacó el impulso al crecimiento económico, la creación de empleo y el fortalecimiento de la prosperidad social. Asimismo, apostó por consolidar unos servicios públicos de calidad que permitan mantener a Castilla y León entre las comunidades mejor valoradas del país en ámbitos como la sanidad, la educación y los servicios sociales.
Mañueco aseguró que la nueva etapa política debe servir para seguir transformando la Comunidad y afrontar los desafíos del futuro con ambición. El presidente defendió la necesidad de avanzar hacia una Castilla y León más moderna, competitiva y con mayores oportunidades para todos, especialmente para los jóvenes y las familias.
Para concluir, deseó éxito a los nuevos miembros del Ejecutivo y recordó que su acierto será también el de todos los ciudadanos de la Comunidad.
Con este mensaje de unidad y responsabilidad, arranca una nueva legislatura en la que el Gobierno de Castilla y León deberá afrontar importantes retos económicos, sociales y demográficos, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los castellanos y leoneses.






