
La Semana Santa de Zamora ha cerrado este año con un balance muy positivo, marcado por la alta participación, el buen tiempo y con muy pocas incidencias. Tanto el presidente de la Junta Pro Semana Santa, Israel López, como el concejal de Promoción Económica y Protección Ciudadana, David Gago, han coincidido en calificar la edición como todo un éxito.
Israel López ha destacado que el resultado ha sido “espectacular”, subrayando el papel clave de la meteorología. “El tiempo influye prácticamente al 100%, porque quien viene de fuera lo hace para disfrutar y ver las procesiones en la calle”, ha señalado. En este sentido, ha recordado que todas las procesiones han podido salir, algo que no siempre ocurre.
El presidente también ha reconocido que, pese al éxito, siempre hay margen de mejora. Ha explicado que algunas incidencias puntuales, como las registradas en determinados desfiles, se deben a factores como la gran afluencia de público, el buen tiempo o cambios de recorrido, en un año además marcado por eventos especiales como Las Edades del Hombre. “Tenemos que seguir evolucionando y creciendo como Semana Santa”, ha añadido.
En cuanto al papel de las instituciones, López ha sido claro: “un 10 como una casa”. Ha agradecido el apoyo del Ayuntamiento y su rápida respuesta ante situaciones como el derrumbe en la calle Puente, destacando la coordinación constante con las cofradías.
Por su parte, el concejal David Gago ha puesto el acento en el ambiente vivido en la ciudad, asegurando que la Semana Santa ha sido “preciosa” y muy disfrutada tanto por visitantes como por los propios zamoranos. “La ciudad ha salido a la calle de forma mayoritaria”, ha afirmado.
Uno de los aspectos más destacados ha sido la seguridad, con un balance “muy tranquilo” pese a la enorme afluencia. Según ha explicado Gago, apenas se han registrado incidentes relevantes, más allá de un atropello puntual. De hecho, ha subrayado que en días clave como Jueves y Viernes Santo no se produjo ningún accidente de tráfico, un dato especialmente significativo.
La afluencia ha sido otro de los puntos fuertes, con estimaciones que apuntan a que la ciudad ha podido reunir entre 250.000 y 260.000 personas durante estos días. Esto se ha traducido en una ocupación hotelera y hostelera del 100%, así como en un excelente funcionamiento de servicios como el transporte lanzadera.
También ha valorado positivamente el desarrollo de la madrugada del Viernes Santo, tradicionalmente una de las más concurridas, donde, pese a la gran cantidad de público, el ambiente fue tranquilo y sin incidentes destacables.
Gago ha querido destacar además el ambiente festivo del Domingo de Resurrección, una jornada que ha ido ganando protagonismo en los últimos años. La Plaza Mayor se ha convertido en epicentro de celebración, consolidando una tradición que mezcla historia, música y convivencia. “Se ha convertido en uno de los días más felices de la Semana Santa”, ha asegurado.
Ambos coinciden en que esta edición refuerza el prestigio de la Semana Santa de Zamora como uno de los grandes referentes nacionales, combinando tradición, organización y una creciente capacidad de atracción turística.






