
La Junta de Castilla y León ha activado la situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales para los días 11, 12 y 13 de agosto en toda la Comunidad. La medida responde a un empeoramiento de las condiciones meteorológicas que incrementará tanto la posibilidad de que se origine un incendio como su capacidad de propagación.
Se trata de la quinta situación de alerta por riesgo meteorológico de incendios forestales declarada desde el inicio de la Época de Peligro Alto, que se extiende entre el 12 de junio y el 12 de octubre. La situación afecta a todo el territorio de Castilla y León.
Las previsiones apuntan a un importante incremento de las temperaturas, con máximas de entre 34 y 36 grados, acompañado de un descenso muy acusado de la humedad relativa. En algunos puntos se esperan valores mínimos por debajo del 10 %, mientras que las humedades máximas críticas serán inferiores al 40 % en buena parte de la mitad sureste de la Comunidad y bajarán del 30 % en zonas del Sistema Central de Ávila y Segovia.
A estas condiciones se sumará el viento, con velocidades medias máximas de entre 20 y 35 km/h y rachas que podrán alcanzar los 45 km/h. Aunque no se prevén tormentas generalizadas, sí podrían registrarse episodios tormentosos de carácter local, lo que añade incertidumbre a la evolución del riesgo.
El índice de peligro de incendios forestales alcanzará el nivel extremo el martes 11 de agosto en prácticamente toda Castilla y León. El miércoles 12 se mantendrá entre niveles muy alto y extremo, mientras que el jueves 13 volverá a situarse en nivel extremo en buena parte de la Comunidad.
La situación meteorológica se ve agravada por el estrés hídrico acumulado de la vegetación, que mantiene el combustible vegetal en condiciones muy favorables para arder. El viento y las condiciones atmosféricas convectivas pueden favorecer, además, comportamientos especialmente peligrosos de los incendios.
La Junta recuerda que este episodio llega después de cinco olas de calor registradas durante la campaña, circunstancia que ha incrementado la sequedad de la vegetación y eleva la vulnerabilidad del medio natural.
Los índices de peligro manejados por AEMET y el operativo INFOCAL coinciden en señalar un incremento tanto de la probabilidad de ignición como de la capacidad de propagación de los incendios. Por ello, durante estos tres días se aplicarán medidas preventivas extraordinarias.
La declaración de alerta implica la aplicación de restricciones en los montes y en la franja de 400 metros que los rodea como perímetro de protección. Estas medidas están contempladas en el Plan INFOCAL y en la normativa autonómica que regula el uso del fuego y la prevención de incendios forestales.
Durante la vigencia de la alerta queda prohibido encender fuego en el monte y en espacios abiertos, así como en zonas recreativas y de acampada, incluso cuando se trate de lugares específicamente habilitados para ello.
También queda prohibido utilizar barbacoas en espacios abiertos, incluidas aquellas que cuentan con autorización previa. Del mismo modo, quedan suspendidas las autorizaciones previamente concedidas para utilizar fuego.
La prohibición se extiende al material pirotécnico, por lo que no se podrán introducir ni utilizar cohetes o artefactos de cualquier tipo que contengan fuego.
Asimismo, queda restringido el uso en el monte y en la franja de 400 metros de maquinaria cuyo funcionamiento genere fuego, deflagraciones, chispas o descargas eléctricas, como sopletes, soldadores o radiales.
Existen excepciones para determinadas actuaciones de emergencia e interés general destinadas a reparar de forma urgente infraestructuras públicas y servicios esenciales, siempre que hayan sido comunicadas a los Servicios Territoriales de Medio Ambiente y se desarrollen siguiendo las medidas de seguridad establecidas. También quedan exceptuados los usos expresamente autorizados y aquellos necesarios para la extinción de incendios.
La Junta de Castilla y León pide máxima prudencia a la ciudadanía durante estos días y recuerda la importancia de extremar las precauciones en cualquier actividad desarrollada en el medio natural o en sus proximidades.
Ante cualquier indicio de incendio, las autoridades recuerdan que es fundamental avisar inmediatamente al teléfono 1-1-2. Una detección y comunicación tempranas permiten movilizar con mayor rapidez los medios de extinción y pueden resultar determinantes para evitar que un pequeño foco termine convirtiéndose en un incendio de grandes dimensiones.






