DEPORTES

El C.D Benavente tropieza ante un rival directo como el C.D Toralense

Los tomateros tuvieron que remontar otro gol tempranero aunque al final cedieron el empate

C.D BENAVENTE 2.- Rubén Lera, Rafa Vega (Cobreros), Héctor, Jorge, Iván Pérez, Marcos, Unai, Pepe, Javi Turiel (Carlitos), Jony y Rodri.

C.D TORALENSE 2.- Gerson, Diegui, Nando (José Manuel), Gabi, Jony, Gali, Samu, Jorge (Luis), Miguel Ángel (Varela), Quines, David (Viti).

Árbitro.- Herrero Porto, auxiliado por Paz Pereira y Regalado Matías. Amarillas para los locales Iván Pérez, Jony, Josico, Rodri, Jorge, Pepe y Javi Turiel y a los visitantes Jony, Nando, Gabi y a su delegado Fernando Parra. Expulsaba al visitante Quines por roja directa (89´) y al delegado de campo Gonzalo González.

Goles.- 0-1 David (1´), 1-1 Jony (58´), 2-1 Pepe de penalti (81´), 2-2 Samu (85´).

Mal partido el del C.D Benavente, sobre todo la primera mitad, ante un C.D Toralense que se creció tras salir casi de vestuario con un gol a favor. Y es que como ha pasado tantas veces a este Benavente, tanto en la primera mitad ante el Helgar Camelot o en el inicio de la segunda C.D Mojados, el relax con el que se planta el equipo en el campo termina costando puntos.

Ayer el Benavente estuvo en tres fases distintas, tuvo perdido el partido, lo tuvo ganado, al final lo empató pero también pudo volver a perderlo con una ocasión casi sobre la campana del visitante José Manuel que afortunadamente Rubén Lera consiguió interpretar para adivinar la dirección que el espigado jugador leonés iba a tomar para arrebatarle la pelota.

No sale el aficionado últimamente con la misma cara del Luciano Rubio y la flor que suponía el jugar en casa y que tan solo ha sido cortada por el C.D Peñaranda pudo ayer de nuevo marchitarse, aunque un empate ante el Toralense no deja de ser casi como una derrota.

Los de Santi Redondo no estuvieron durante los cuarenta y cinco primeros minutos y solamente una acción de Javi Turiel en un mano a mano en el que, de nuevo el jugador del C.D Benavente, salió perdedor y un instante después un disparo demasiado cómodo para el meta Gersón fueron las veces que los tomateros llegaron a la portería contraria.

Para entonces los visitantes, el equipo más flojo de los que han pasado por el Luciano Rubio, ya contaban con el gol del minuto uno en una nueva acción a la espalda de la defensa local que echa de menos y mucho al jefe de esa zona Miguel y que le está esperando como agua en mayo. Ese balón se convirtió en el primer tanto visitante cuando David se quedaba solo ante Rubén Lera y lograba batirle.

Tuvieron hasta otras tres ocasiones los leoneses de lograr el segundo en acciones idénticas y eso que era el Benavente el que jugaba con viento a favor, y en una de ellas la vaselina del delantero visitante fue frenada por el viento evitando que el balón entrara en la portería local.

Fue todo lo que dio de sí una primera mitad en la que el Benavente no se pareció en nada a ese equipo al que tanto hemos alabado en otros encuentro y al que no se le ve con tanta garra como en anteriores ocasiones.

De salida en la segunda mitad, sí que el Benavente pareció querer ser el otro y con balones principalmente llevados por banda izquierda donde Rodri se prodigó algo más en ataque la pelota empezaba a merodear con más frecuencia el área del rival. Los benaventanos, y con razón, reclamaron una pena máxima sobre Javi Turiel y cuando se disponía a irse de su par dentro del área pero que el que tenía que señalarlo no lo hizo. Sí que señaló la falta en la frontal del área que llevaba al empate al Benavente en una auténtica cátedra dictada por Jony que colocaba el esférico en la misma escuadra izquierda del meta Gerson sin que de nada sirviera su estirada. Parecía que aquello iba a tomar un cariz distinto y el Benavente se iría a buscar los tres puntos que pudo conseguir en un balón llegado al punto de penalti y que Pepe entretuvo para parar e intentar colocar en lugar de dejar a Unai que estaba solito a su espalda. La remontada se haría efectiva en la recta final del partido tras un pena máxima cometida sobre Cobreros, se notó y mucho su entrada en el campo, que se encargaba de transformar con demasiado suspense Pepe por la derecha del meta que llegó a tocar en el poste.

El partido parecía solucionado y los tres puntos tenían visos de quedarse en el Luciano Rubio cuando un error de defensa de primero de primeria habilita a un jugador leonés para servirle un balón al primer palo a Samu que lograba el empate a falta de cinco más el descuento.

El Benavente pudo ganar nuevamente en una falta tocada con el guante izquierdo de Cobreros al segundo palo que Pepe remataba fuera junto al poste, pero también pudo perder si el mano a mano que tuvo José Manuel no lo hubiera adivinado Rubén Lera para alegría de la parroquia local y la desesperación visitante que además se quedó con un jugador menos en la acción por la expulsión de Quines a falta de un minuto y donde no hubo tiempo para más.

No queda otra que recuperarse de este golpe moral e irse a sacar algo positivo en la cancha del Béjar aunque las lesiones y las sanciones, Rodri no estará por acumulación, volverá a dejar un Benavente que ayer tuvo que completar la plantilla con juveniles.

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