
Carbajales de Alba ha vivido este martes, 8 de septiembre, una jornada marcada por la devoción a Nuestra Señora la Virgen de Árboles, conocida cariñosamente como «La Arboliña», y por la reivindicación de una de las principales señas de identidad de la localidad: el bordado carbajalino.
La celebración de la patrona ha tenido este año un carácter especialmente destacado gracias a una doble celebración que ha unido la tradición religiosa y el reconocimiento a una artesanía textil con siglos de historia. El bordado carbajalino, vinculado a la indumentaria tradicional de la localidad, mantiene una tradición documentada desde al menos el siglo XV y se ha convertido en una de las principales representaciones de la artesanía textil y la vestimenta tradicional de Zamora.
La jornada ha servido también para poner en valor el reconocimiento recibido este año con el Premio Cultural 2026 de la Fundación Caja Rural de Zamora, un galardón que distingue la importancia de esta tradición y el trabajo desarrollado durante generaciones para mantenerla viva.
La fiesta ha dejado una de las imágenes más representativas de la jornada con la presencia de más de 250 carbajalinos ataviados con la indumentaria tradicional. Hombres y, especialmente, mujeres han lucido sus ajuares tradicionales, convirtiendo las calles y los espacios de celebración en una auténtica exhibición de color, bordados y tradición.
Los mandiles, manteos, jubones y gabachas han permitido contemplar la riqueza de unos bordados florales que continúan transmitiéndose de generación en generación. Una tradición que actualmente mantiene su continuidad gracias al trabajo de bordadoras y personas vinculadas a la conservación de este patrimonio etnográfico.
Entre ellas se encuentran Oilda Casas, directora del Museo del Traje Carbajalino, Elvira y Toñi, que continúan contribuyendo a preservar y transmitir una tradición que forma parte de la identidad de Carbajales de Alba.
La celebración ha tenido uno de sus momentos centrales en la iglesia de San Pedro, que se ha quedado pequeña ante la gran afluencia de vecinos y visitantes. Más de 400 personas han acudido al templo para participar en la tradicional misa en honor a la patrona y acompañar posteriormente a la imagen durante la procesión.
Una ofrenda floral en un año especial
La devoción a «La Arboliña» ha quedado patente también durante la ofrenda floral, que este año ha adquirido un significado especial debido al reconocimiento recibido por el bordado carbajalino.
La celebración ha contado con la presencia de diferentes representantes institucionales, entre ellos el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, y la diputada por la comarca de Tierra de Alba, Amaranta Ratón. También han participado el teniente coronel de la Guardia Civil de Zamora, Jesús José González Tejada, y el director general de Caja Rural de Zamora, Cipriano García.
Junto a ellos estuvieron representantes de Fundación Personas y Cáritas, así como alcaldes y concejales municipales, que quisieron acompañar a los vecinos de Carbajales de Alba en una jornada marcada por la tradición y la identidad local.
La celebración de este 8 de septiembre ha permitido mostrar que el patrimonio carbajalino continúa plenamente vivo. La indumentaria tradicional, el bordado y la devoción a «La Arboliña» han vuelto a encontrarse en una jornada que reivindica el valor de conservar unas costumbres que forman parte de la historia de la localidad y de la provincia de Zamora.
El homenaje al bordado carbajalino adquiere además una especial relevancia tras el Premio Cultural 2026 de la Fundación Caja Rural de Zamora, un reconocimiento que pone el foco en una tradición artesanal que ha sabido sobrevivir al paso de los siglos y que mira ahora hacia su futuro con el reto de seguir transmitiéndose a las nuevas generaciones.






