
El Ingreso Mínimo Vital se consolida como el principal escudo social en España, protegiendo actualmente a 2.583.014 personas. Según los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la nómina de abril ha llegado a 846.454 hogares, destacando un impacto sin precedentes en la infancia: más de un millón de beneficiarios son menores de edad. La protección de los más vulnerables ocupa un lugar central en la gestión de esta prestación. En la actualidad, 1.052.837 niños, niñas y adolescentes reciben esta ayuda, lo que representa el 41% del total de beneficiarios.
La ministra Elma Saiz ha destacado que el IMV no es solo una red de seguridad, sino una «inversión social» estratégica. Siete de cada diez hogares perceptores cuentan con menores a cargo, sumando un total de 570.548 familias que ven reforzada su estabilidad económica. Asimismo, una de las herramientas más eficaces para ampliar la cobertura es el Complemento de Ayuda para la Infancia. Este apoyo adicional llega ya a 586.118 hogares, con una ayuda media de 121,3 euros por unidad familiar con menores.
El CAPI establece diferentes niveles de ayuda mensual para garantizar el bienestar en las distintas etapas del crecimiento:
- Menores de 3 años: 115 euros al mes.
- Entre 3 y 6 años: 80,5 euros al mes.
- Entre 6 y 18 años: 57,5 euros al mes.
Este complemento puede solicitarse de forma independiente al IMV, permitiendo que familias con rentas bajas o moderadas (como una unidad de dos adultos y dos niños con ingresos de hasta 4.182 euros) accedan a esta protección.
Requisitos para solicitar el Ingreso Mínimo Vital
Para acceder a esta prestación en 2026, los solicitantes deben cumplir ciertos criterios de vulnerabilidad económica y residencia. Es fundamental haber residido en España de forma legal y continuada durante al menos el año anterior a la solicitud. Además, el sistema de doble revisión de ingresos permite ahora a las familias conocer con antelación si su prestación variará en función de su situación económica anual.






