
El Campus de Fútbol Sala David Novoa ha clausurado su primera edición en Benavente consolidándose como un rotundo éxito de participación, convivencia y proyección deportiva regional. La cita estival, organizada por el ala benaventano del O Parrulo Ferrol, ha superado todas las expectativas locales al congregar a decenas de jóvenes promesas que, durante una intensa semana de tecnificación, pases y partidos, han compartido pista con figuras de la élite del fútbol sala nacional.
El evento no solo ha atraído a niños y niñas de la comarca zamorana, sino que ha traspasado fronteras autonómicas. Dos alumnos del equipo prebenjamín del O Parrulo realizaron un viaje de más de 340 kilómetros desde Ferrol junto a sus familias expresamente para entrenar con Novoa, demostrando el impacto y el arraigo del jugador benaventano. «Al final los padres hacen todo por los hijos y yo estoy disfrutando al máximo de ellos aquí«, explicaba un emocionado David Novoa.
Integración y cartel de Primera División en la pista benaventana
Uno de los aspectos más destacados ha sido la participación femenina en una disciplina donde tradicionalmente escasea su presencia en estas edades. El campus contó con tres niñas plenamente integradas en la dinámica de trabajo. El propio Novoa remarcó el compromiso del equipo técnico con la igualdad: «Desde el principio se les ha tratado como una más, ellas lo saben y estamos encantados de que disfruten del deporte con nosotros«.

El cuerpo de monitores, seleccionado bajo criterios de máxima confianza y conocimiento formativo, estuvo compuesto por entrenadores titulados que garantizaron sesiones de alta calidad técnica. El aprendizaje se complementó con visitas de gran calado para los pequeños: tras la jornada formativa compartida con ‘Turbi’, compañero de vestuario de Novoa en tierras gallegas, la guinda final la pone hoy Richi Felipe, jugador con una dilatada trayectoria en el fútbol sala español y que recientemente ha celebrado un nuevo ascenso a Primera División.
Los niños piden un campus navideño en Benavente
El balance de los participantes no ha podido ser más positivo, hasta el punto de que los alumnos manifestaron su pena por el cierre de las jornadas y reclamaron a la organización una extensión «de un mes, todo el verano o hasta un año». Ante la insistencia de los pequeños por dar continuidad a los entrenamientos, la propuesta de realizar una edición especial de cara a las vacaciones de Navidad cobró fuerza entre los alumnos, quienes bromearon con la posibilidad de recibir los regalos de Papá Noel dentro del pabellón.
«Para mí es un orgullo que los niños piensen así; yo estaría todo el día haciendo campus porque me encantan los niños«, concluyó Novoa, dejando la puerta abierta a futuras iniciativas formativas en Benavente que sigan dinamizando el deporte base de la ciudad y conectando a la cantera local con los grandes referentes profesionales.






