
La Junta de Castilla y León ha declarado desde este miércoles, 12 de agosto, la alerta por altas temperaturas en las nueve provincias de la Comunidad. La Agencia de Protección Civil y Emergencias ha adoptado esta medida ante la previsión de un ascenso progresivo de las temperaturas que podría prolongarse durante los próximos días.
A partir de este miércoles, las temperaturas máximas podrán alcanzar los 37 grados, unos valores que se mantendrán previsiblemente al menos hasta el sábado en buena parte de Castilla y León. La fecha de finalización de la alerta todavía está por determinar y dependerá de la evolución de la situación meteorológica durante los próximos días.
Toda la Comunidad se encuentra en aviso amarillo por temperaturas máximas, aunque existe una excepción en el norte de la provincia de Burgos y el Condado de Treviño. En estas zonas se ha establecido aviso naranja, ante la posibilidad de que los termómetros alcancen valores de hasta 39 grados.
La situación cobra especial relevancia este miércoles debido a la coincidencia con el eclipse solar, que está provocando una elevada movilidad y concentración de personas en distintos puntos de Castilla y León. La Junta ha establecido diferentes puntos de observación y ha reforzado el dispositivo de seguridad y emergencias ante la afluencia prevista.
Protección Civil recomienda extremar las precauciones durante los desplazamientos y las actividades al aire libre, especialmente durante las horas de mayor temperatura. A la situación meteorológica se suma además el incremento de los desplazamientos previsto durante los próximos días con motivo del puente del 15 de agosto.
Desde la Agencia de Protección Civil y Emergencias se pide a la población que adopte medidas de prevención para reducir los efectos del calor. Entre las principales recomendaciones se encuentra evitar salir durante las horas centrales del día, especialmente entre las 12:00 y las 18:00 horas, así como reducir la actividad física y descansar con frecuencia en lugares a la sombra.
También se aconseja beber abundante líquido sin esperar a tener sed, dando prioridad al agua y a los zumos de fruta ligeramente fríos. Protección Civil recomienda evitar las comidas copiosas, optar por frutas y verduras, reducir las cantidades y realizar más comidas a lo largo del día, además de evitar las bebidas alcohólicas y las comidas demasiado calientes.
En el exterior, se aconseja utilizar ropa ligera, holgada y de tejidos naturales, preferentemente de colores claros, además de sombrero, gafas de sol y protección solar. Durante las horas de mayor calor es recomendable permanecer en espacios ventilados o acondicionados y utilizar las habitaciones más frescas de la vivienda.
En los hogares, la Junta recomienda bajar las persianas y cerrar las ventanas durante el día, mientras que por la noche se pueden abrir para favorecer la ventilación. También se recuerda la importancia de conservar correctamente los alimentos en el frigorífico y extremar las medidas higiénicas para evitar problemas derivados de las altas temperaturas.
La Agencia de Protección Civil y Emergencias hace especial hincapié en la seguridad durante los desplazamientos. Al estacionar un vehículo, nunca se debe dejar en su interior a niños ni personas mayores con las ventanillas cerradas, ya que las temperaturas dentro de un automóvil pueden aumentar rápidamente.
Finalmente, la Junta pide prestar especial atención a las personas que puedan encontrarse en una situación de mayor riesgo frente al calor. El objetivo es que este episodio de altas temperaturas, unido a la movilidad extraordinaria por el eclipse y el puente de agosto, transcurra con las mayores garantías posibles para la población de Castilla y León.






